Merece la pena degustar estas reflexiones de
Alex de la Iglesia sobre qué es el conocimiento y como el "desengaño" puede convertirse en uno de los métodos más precisos para evaluar la realidad, aunque Mario Bunge, el filósofo de la ciencia, no lo considere serio ... la mayoría sentimos las precisión fría de este sentimiento y su capacidad de diseccionar seriamente la realidad. Estas son las palabra de Alex:
[...] Admiro la literatura, el cine y la filosofía idealista por cobardía e
inoperancia, por carecer de las herramientas precisas que el realismo
científico proporciona a los expertos, a la gente seria, a fin de que
con ellas puedan desentrañar los misterios que la realidad, en su áspero
devenir, nos presenta. No soy un fan de Bunge, por ejemplo. Esto ya me
anula como interlocutor en el conflicto: no doy la talla.
El desengaño es quizá un sentimiento que Bunge rechazaría como método de conocimiento válido, pero que algunos consideramos desgraciadamente certero a la hora de evaluar realidades. Pido, por favor, que la literatura fantástica, con su frívolo escapismo, nos saque de este espantoso agujero epistemológico, para que, de la mano de Stevenson, Tolkien, o Harry Potter, encontremos una razón que nos permita entender a ese ser, el más extraño, monstruoso y fantástico que hayamos visto, nuestro íntimo adversario: el otro.
http://cultura.elpais.com/cultura/2013/05/25/actualidad/1369478732_860641.html
Como elixir de acompañamiento merece la pena degustar el profundo 'insight' que da contemplar algo tan hermoso y frágil como esto:
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| Bellas y frágiles amapolas en la subida a la fuente del Avellano |